martes, 19 de abril de 2016

¿yo? ¿ovodonación? tiene que ser una broma

Resultado de imagen de ovodonación
 
 
Vamos a empezar por el principio.
 
Soy joven. Partiendo de esa base, mis óvulos no deberían haber sido el problema. Como dije en la entrada anterior, yo no voy a regocijarme en lo pasado, por eso quiero que las alusiones a todos estos tratamientos que hemos pasado sea un comentario por encima. Pero, también es verdad que para entender bien la historia es necesario saber qué hemos pasado.
Hicimos varias inseminaciones, por probar, ya que nada hacía pensar en existiese otro problema. Pero nada. No funcionó. En uno de ellos recuerdo que la doctora me dijo "bueno, bueno, con esta muestra de esperma y estos ovarios, embarazo seguro". Menos mal! Casi tuvo tanto acierto como mi marido, cuando dijo aquello de "ojo que te quedas embarazada a la primera". 
Hemos hecho dos fiv.
En la primera fiv tuve una respuesta ovárica de aupa. Tras recuperarme de la sedación, y del dolor que pasé al despertarme, nos dirigimos raudos y veloces a la consulta de nuestra doctora. Al llegar me dijo "Alegría, ha ido muy bien, han sacado muchos óvulos". Anda, qué bien, pensé, así tengo muchos intentos. De esto hablaré un día, de la necesidad de tener cartuchos en la recámara, de tener una opción b, y si puede ser, una c, una d y una e. A lo que iba, que me sentí plenamente satisfecha. Oye, había hecho el trabajo encargado: me había pinchado puntualmente, como un reloj, me habían metido en el quirófano, con el miedo que me da, y había conseguido PREMIO!
Pero allí, con la cara todavía de medio dormida, mi doctora me comentó que,  pese a ello, los biólogos la habían llamado, nada más recibir los óvulos en el laboratorio, y sin decir mucho más, le comentaron que los óvulos presentaban una morfología rara, tenían forma ovalada (y los óvulos tienen que ser redondos) y algunos presentaba tabiques internos. ¿cómo?, ¿qué narices significa esto?
Sacaron muchos óvulos, fecundaron más bastantes, y de repente, el día 2, al recibir la llamada del laboratorio, me dicen que quedan sólo 2, muy regulares. Madre santa, pero qué me estás diciendo!!!!!!!. Aún así nos pasamos la beta espera pensando que esos eran los dos elegidos, los dos campeones. Pues hijo mío, fue un negativo que nos dejó helados. Nos heló la sangre, y sobretodo, nos heló las ganas.
Pasamos meses, y meses, y no me atrevía a hacerlo otra vez. Hicimos el viaje soñado a Argentina, pusimos excusas, dijimos que necesitábamos tiempo para nosotros, esperamos, y al final decidimos volver a intentarlo.
La medicación del segundo ciclo fue más floja. Los óvulos también menos. El aspecto de los óvulos, igual de malo. Ahí sí que nos resignamos a que no funcionaría. El día de la transferencia de los dos únicos embriones supervivientes mi doctora me dijo "Alegría, la cosa no pinta muy bien". Qué tristeza tan grande. El día que me hice la beta me acuerdo que hubo un momento que pensé "bueno, igual ha sido un milagro", y luego pensé "no te montes pelis, Alegría, que ya lo tienes más que claro". Todavía me emociona pensar en el momento en que abrí el mail con el resultado. POSITIVO.  
 
 
 
 
 


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