lunes, 6 de junio de 2016

¿jugamos a la ruleta rusa?

Estoy hecha un lío, bueno, estaba hecha un lío.
 

Hace un mes y medio más o menos (cuando estaba esperando la beta de la primera transfer de OVO) recibí una llamada de la Seguridad Social, rollo en plan "ha sido vd. seleccionada para un tratamiento de fertilidad" Hurra!!!!!!!! hubiese gritado meses antes. Pero más que una alegría, lo que me supuso fue un agobio importante.
Al hacer mi segunda FIV mi doctora me dijo que la cosa pintaba mal, muy mal, y que si esa vez no funcionaba no sería ella la que me animaría a volverlo a intentar con esos óvulos. Tras la llamada, al principio dudé, en plan "oye, un ciclo entero sin pagar nada, ¿y si suena la flauta?" Pero luego me senté con mi chico y hablamos largo y tendido. No somos ricos, pero el dinero no es el problema, por lo menos por ahora. Si optamos por la ovodonación no fue porque no pudiera seguir haciendo ciclos con mis óvulos, sino porque con la calidad que tienen era difícil obtener embriones en condiciones, y lo peor, conseguir que sigan adelante (ya había pasado por un aborto, y si puedo elegir, uno y no más, Santo Tomás!). Mi doctora también podría haberme animado a hacerme uno o dos tratamientos más con mi propios óvulos, en plan, vamos, que no perdemos nada. Y cuando por fin quedase más que clara la evidencia que ahora vemos, entonces, pasar a ovodonación. Fue sincera, me dijo lo que realmente creía que solucionaría mi situación, y confié en ella, confío plenamente en ella. Y la decisión de ir a ovo fue difícil, pero fue meditada, pensada y estudiada, debatida por los dos implicados y DEFINITIVA.
Conclusión, cuando me llamaron del la Seguridad Social les dije que ya no estaba interesada en hacer el tratamiento, y me quité un peso enorme de encima. No quería volver a pasar por todo eso sabiendo lo que sabía que pasaría, porque sólo lo hacía porque el tratamiento era "gratis". Bueno, gratis económicamente hablando, pero no gratis desde el punto emocional. Eso es caro, carísimo, y esa parte no está subvencionado por la Seguridad Social.
 
Por otro lado, antes de hacer la última transferencia de este ciclo de ovo me he tenido que hacer unos análisis complementarios, para controlar no sé qué hormona, y esperar que todo estuviese bien. Por tanto, con el siguiente ciclo volveremos a la carga.
La cuestión es que esto hace que las vacaciones estén en el aire: porque si es positivo, no quiero irme a Cuba (ni por el vuelo, ni por el cansancio, y por el Zica...) y si es negativo, se divisan grandes gastos en el horizonte, así que tampoco creo que vaya a ir a Sidney!
 
La conclusión, una vez más, paciencia, paciencia y paciencia!

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