viernes, 5 de mayo de 2017

Plan de trabajo tras el nacimiento!

Esta semana leí una entrada en un blog que sigo, en el blog de Luli Lulita, que se llama "hijo nuevo vida nueva" (http//hijonuevovidanueva.blogspot.com.es/2017/04/conciliacion-bimaternal.HTML).
Luli explicaba cómo se organiza para poder seguir trabajando, desde casa, tras el nacimiento de su segundo hijo. Al explicar cómo lo hacía, utilizó una expresión que, si bien a mí me parece acertadísima, ha levantado "ampollas" (dicho sea, desde luego, en plan bueno rollo). Explicó que ella se esfuerza por conciliar maternidad  y trabajo porque no quiere ser una madre del "siglo pasado", dedicada en cuerpo y alma a la maternidad, y que también necesita trabajar y no dejar de lado su carrera profesional. Hay muchas madres que se sintieron heridas, que consideraron que por dedicarse a cuidar a sus hijos no eran "madres del siglo pasado". Yo entendí perfectamente la expresión, y compartí el razonamiento de Luli.
 
Mi hijo está en camino, y es más que probable que muchas de las cosas que me planteo ahora sean sólo eso, planteamientos o teoría, y que cambien cuando las lleve a la práctica...puede ser. Soy autónoma, tengo mi propio negocio. Es, desde luego, una parte importante en toda esta decisión. La baja maternal para las autónomas es una porquería. 800 euros mensuales, con los que debes seguir pagando los 260 euros de cuota mensual de autónoma. Y luego no nos olvidemos que en la declaración trimestral tendré que abonar la correspondiente retención de IRPF. Una risa. Suerte de los 100 euros que me darán de "ayuda" como madre trabajadora. Suerte!
Hace tiempo que planeábamos ser padres, eso ya lo sabéis, de manera que hace tiempo que ahorramos para cubrir este tiempo de baja que necesitaré con mi retoño. La cuestión está que, al ser autónoma, ni negocio no se atenderá durante mi baja, y luego no es volver a tu silla a trabajar, es volver a recuperar todos los clientes, todo lo que has conseguido en todos los años de trabajo duro.
 
Yo no puedo permitirme no trabajar, por varias razones. 
 
En primer lugar, mentalmente creo que no podría hacerlo. Tengo amigas que recientemente han sido madres, y el tema de conversación más profundo que he tenido con ellas es que han hecho gimnasia con sus bebés, qué opinan sobre las vacunas, cómo quieren alimentar a sus hijos (que si triturados no, que prefieren que experimenten con sabores y texturas ellos directamente) y poco más.
 
En segundo lugar, económicamente no lo veo viable. Mi marido y yo somos un equipo, y vivimos con el esfuerzo y trabajo de los dos. Si yo me decido en exclusiva a nuestro hijo él tendrá que hacer muchas más horas de trabajo para poder mantenernos a los tres. Eso conllevará que él no podrá disfrutar de nuestro hijo. No quiero que sea así. Yo quiero que le dé tiempo a pasear con él por las tardes, quiero que él también lo recoja de la guardería, que también le dé su baño, que mi hijo le hable de sus amigos, de su vida, en definitiva, quiero que los dos ejerzamos y disfrutemos de la paternidad-maternidad. Si yo no trabajo él no podrá hacerlo. Así de sencillo.
 
En tercer lugar, y para mí muy importante, es imprescindible que la mujer hoy en día mantenga su independencia económica. De verdad que no os podéis imaginar la de mujeres que conozco que, siendo jóvenes, se divorcian, y necesitan que el marido cubra prácticamente todos los gastos de los hijos (y parte de los de ellas)  porque ellas no pueden. Y no especialmente porque redujeran sus jornadas, porque la mayoría son valientes y vuelven a ampliarlas, sino porque muchas dejaron de trabajar, sin más.
 
Sé que todo esto es teoría, pero yo intento ver la parte positiva de ser autónoma. Yo sé que no podré hacer 4 meses de baja, sé que mis padres me tendrán que ayudar a ratitos, para que poco a poco vaya incorporándome a mi trabajo. Mi hijo irá a la guardería desde enero, con 4 meses, lo tenemos muy claro, y nos organizaremos para que por las tardes esté con sus padres, al menos con  uno, mientras el otro trabaja. Y los abuelos nos ayudarán, y seguramente sus tíos estarán locos de contentos si un día a la semana lo recogen y están con él. Y mi hijo será feliz porque su padre y su madre también lo serán, porque lucharemos por estar todo el tiempo que podamos con él, pero porque también lucharemos por seguir realizándonos como personas y como trabajadores, porque en mi caso, me encanta lo que hago.
 
Esta es la teoría. En unos meses las pondremos en práctica.

2 comentarios:

  1. Alegría, ya sabes lo de acuerdo al 100% que estoy contigo! Sí que levantó ampollas mi expresión, pero ya dije y repito que lo digo desde el respeto a todas las posturas, pero que esa no es la mía. Necesito trabajar. Soy autónoma como tú y tiene muchas cosas positivas, pero otras negativas muy importantes. Yo con Renacuajo me cogí 10 semanas de baja, por lo que tú dices, miedo a perder a mis clientes y tener que empezar de cero. Sin embargo, con Ranita me la cogí entera y sabes qué? No pasó nada. Al volver, mis clientes estaban ahí y me salieron otros nuevos. Al principio, el ritmo era más bajo, pero yo también lo agradecía, así que genial. Ahora me está costando más, porque el ritmo vuelve a una casi normalidad y Ranita sigue en casa, así que se me está haciendo un poco cuesta arriba, pero a partir de septiembre cambiará el asunto, seguro que a mejor.
    Como dije, creo que cada familia debe encontrar su solución, que lo mejor para un hijo son unos padres felices, y no todo el mundo consigue su felicidad plena 24 horas al día con sus hijos. Y no pasa nada. No somos peores padres. Ni ellos tampoco. Cada cual con su decisión! Besotes enormes!

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    1. Exacto! para gustos los colores! cada cuál es feliz como quiere, y lo importante es no criticar a aquellos que lo hacen de forma diferente!
      Y en septiembre, con la guarde de ranita, cambiará la cosa, vaya si cambiará!
      besitos

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